La producción de energía es necesaria para el funcionamiento de la sociedad moderna tal como la conocemos. Cualquier afectación al servicio de producción y distribución impacta fuertemente el desenvolvimiento cotidiano de la sociedad y la economía. Las plantas de producción de energía suelen ser grandes y complejas instalaciones, con una serie de riesgos asociados que han de estudiarse y mitigarse, tales como:

• Reactores de agua a presión (PWR)
• Reactores de agua en ebullición (BWR)
• Reactores de investigación
• Almacenamiento de combustible gastado

• Termoeléctricas
• Ciclo combinado
• Centrales diésel

• Hidroeléctricas
• Geotérmicas
• Aerogeneradores
• Bancos de paneles solares
• Tecnologías emergentes